miércoles, 27 de febrero de 2013

Para Usted #4 Los límites

 (El tiempo se escurre entre las manos llevándose mi reflejo)
Imagen extraída de la red
  • A usted le confieso que mi corrupción tiene límites; soportaría la degeneración moral sin caer en la costumbre vulgar del gregario, ni en el colchón de las virtudes ficticias, a veces se eleva uno más alto por su ignorancia y tosquedad que por su franqueza. 
  • Así que voy a interpretar a cualquier otro, es quizás un camino de apertura, todo sea para escapar de uno mismo.
  • Hoy reflexioné sobre mi pasado y descubrí un diario titulado ausencia;  localicé un viaje sin pasos y una ceguera de idealismo. Caí en la nada, por ello la nada no puede ser el destino, de ella ya he vuelto y ahora no soporto el silencio.
  • No soporto mi silencio pues parece indiferencia. Ahora necesito el deseo, la imposibilidad, la olvidé y destruí en mi viaje de asceta. Dije sí a toda la putrefacción en la vida, sí al dolor y con ello no he impuesto ninguna queja, asumí la vida y es quizás las resistencia a ella la inspiración del hombre. 
  • De momento carezco de estímulos para continuar con mi proyecto, una efímera visión que se esfuma cada vez que deseo cogerla, no es suficiente mi desear porque es volátil al diente del tiempo como también lo es mi reflejo. 

viernes, 1 de febrero de 2013

Para Usted #3 (Apertura a la corrupción)

Imagen extraída de la red

  • Ver más allá del horizonte vital de la existencia es intuir la caída en el camino, no trae por inercia el emblema del triunfo. La víctima que se sabe víctima, el esclavo que se sabe esclavo y que no lo niega con ningún idealismo corrosivo, no es del todo ser libre pero sí en algo, quizás parcialmente. 
  • Según suceden los días uno se va quitando la corteza y con ello renovándose; su refinada adaptación, representar cualquier papel incluso apostando la identidad. Abrirse a la degeneración,  ¿mas no es preferible ser víctima de la decadencia que uno mismo? Las diatribas que lanzo hacia mí nunca son menos graves que las de cualquier otro; el rencor hacia mi propia raza, ascendencia, dioses domésticos e incluso lengua. Descubrir el olor a pesar del hábito, a pesar de nacer acostumbrada a esa putrefacción, cada día una grieta y cada día menos firme para mis pasos. 
  • Supongo que es el camino de todo intelecto meditabundo, de almas que se adelantan a su edad, que se preparan para el impacto del tiempo, así que es la juventud la época de la arrogancia, de la apertura a la corrupción, de la elegancia, el instante perfecto para encarnar la paradoja con maestría. 
  • Puedo ver entre los agujeros del tiempo, el futuro, intuyo que cuanto más permanezca en el anonimato más cargas llevaré conmigo, serán las maletas que aún no he abierto. Así que he cerrado la puerta del ascetismo para abrir un caprichoso capítulo envuelto en tragedia. 
  • Le iré relatando a menos que la inspiración enmudezca.