domingo, 20 de enero de 2013

La calles mojadas

Imagen extraída de la red

No es fácil mirar por la ventana y ver las calles mojadas.

La lluvia evoca un horror silencioso;
un cuerpo mojado sobre el cemento
por la desidia y no tanto por el lamento.
Ellas son;
las almas que eluden tu mirada
para continuar con sus vidas
ajetreadas.
¡Tú eres un estorbo!

La codicia dicta la velocidad de la existencia,
Tú ralentizas el camino del gregario
sucumbes bajo sus pasos
lloras solo en la oscuridad
iluminado por luces
en un mundo ciego al pasar.

Miro por la ventana
ya no te encuentro,
las frías calles son la sentencia 
quizás eres víctima de tanto tuerto.

Sobreviene un cometido no concluido 
te perseguí hasta abandonarte en medio del laberinto 
me hundo en la tempestad con la evidencia
¡Tú solo bajo la tormenta!

Es esa ventana que me culpa 
es su reflejo, te perdí en el vendaval
 fuiste imposible de alcanzar;
exijo un dios para tu protección
pues cedí al sosiego
cesar fue mi perdición.

Caen más gotas sobre ti 
dónde estás amor mío 
tus ojos no los olvido
presto te fuiste 
el miedo me ahoga
tú desapareciste dejándome sola. 

Ojalá pudiera implorar perdón 
 pero habito sola bajo el ciclón
para mí no existe ningún Dios 
por ello necesito encontrarte
para enmendar el error.

Es un día lluvioso y hace un intenso frío 
y tú amigo callejero no te hallas conmigo.

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