martes, 19 de junio de 2012

El violín

Ahora mismo tengo sueño 
hay demasiadas arañas, 
es mi única queja 
demasiadas arañas. 

Porque hace calor y a mí me gusta 
porque el viento sopla y trae olores infernales 
me relaja esta atmósfera empozoñada
este es mi lugar.

Suena en el fondo un chirrío; seco, opaco 
semejante al llanto. 
Alguien fenece destilando lamentos 
suspirando al tiempo
 entonando versos.

No soporta el silencio 
mas chirrían a los lejos sus cuerdas, 
no canta, solo sufre o canta porque sufre.

¡Qué triste se encuentra el violín!
¡Qué solo me parece!
como llora en medio del silencio, 
en medio del vacío 
entre los muros de un reino extinguido. 

¿Consolarle...? no podría 
si me acercará abandonaría el llanto 
sería su cura y su silencio mi enfermedad.