lunes, 14 de noviembre de 2011

La zona gris

  • En serena desesperación, navegué
  • el triste trecho.
  • Sin méritos ni honores embarqué, en un puerto 
  • vasto en desertores. 
  • Inhalando espuria terrestre, congelé 
  • la hoguera del tiempo. 
  • Y ahora... mi navío resiste
  • atrapado 
  • Y sin viento.

Oxígeno

Cerrado está el misterioso lamento, un extenso sentimiento. Surqué un amplio espectro de necesidad y desconcierto, al final, la reflexión se impuso como lo hace el tiempo. 
  • Dos finales; la brillante e inabarcable biografía del filólogo y pensador George Steiner y una etapa oscura en mi vida. Una sordera total, una desviación de mis facultades e intelecto casi suicidas. Ahora vuelvo a mi entorno sin ser la misma, quizás renovada o destruida, para mí no existe diferencia. 
  • Siempre he buscado en la soledad el oxígeno que requieren mis pensamientos, como aquel que encuentra la lógica en el suicidio, yo la he obtenido en el silencio. Vuelvo con el ojo avizor, alerta a las enfermedades endémicas de esta sociedad de lamentos, pues sé inyectarme la exoneración como el pensador despierto. No soy de las que comparten los resultados ni las formulas, no fomentaré la degeneración ni la desidia del intelecto, cada uno deberá encontrar y guardar para sí su propio viaje en el tiempo. 
  • Reservo mi mundo para mí como un tesoro, lo único que obsequio es la causa de mis tempestades. Sí, me aleje de mis maestros, pensadores; todos ellos locos, todos ellos abandonados, descartados, exiliados, asesinados, olvidados... o más bien debería decir; todos ellos libres, virtuosos, lúcidos, rebeldes y, sobre todo, desinteresados. Jamás intentaron ser expertos tejedores de palabras, la excelencia les sobrepasa porque no se mintieron a sí mismos; desafiaron a su tiempo, inmolándose sin miedo.
  • Respecto a Steiner, un pensador tan arisco como excelente, pero con mi misma dolencia: la moderación, sólo cabe comentar que me ha abandonado en medio de tesoros, quizás me ha conducido a su paraíso. 
"Ésa es la cuestión. Llamar la atención de un estudiante hacia aquello que, en un principio, sobrepasa su entendimiento, pero cuya estatura y fascinación le obligan a persistir en el intento."(George Steiner)

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Negatividad



Y si pensar en negativo resulta emocionante,
  • Esa es la regla, ese es el objetivo, avistar en el horizonte territorios adversos. Lugares hostiles para el paseo del hombre medio, lugares de tortura para los incautos. Ahí es donde se aprende, ahí es donde el hombre se prueba a sí mismo. 
  • Esperar lo peor para estar preparados pues todo territorio oscuro encierra en sí un lamento y un regocijo. De ninguna manera es motivo de fatalidad, sufrimiento e inmovilidad. Esperar lo peor sugiere emoción, pragmatismo, celeridad e ilustración. Es, la aurora, esperar un futuro vibrante acciona nuestro intelecto; elucubramos, de manera casi inconsciente, múltiples soluciones. 
  • El pensamiento negativo sugiere exaltación, nos coloca un escalón por encima. Somos preventivos, proyectamos a largo plazo, exiliamos la etapa hedonista tan mimada en la actualidad, meditamos con transcendencia. 

jueves, 3 de noviembre de 2011

Mi debilidad


  • Mi pensamiento es débil, con ello, admito mi derrota. Pensamiento débil, pensamiento fugaz, pensamiento nómada. Gozo de una infinita capacidad para desplazarme, para rendirme y renovar. Esa es mi fortaleza; esa es la fortaleza de la modernidad, su debilidad.
  • Su fortaleza es que no existe ningún modo; ése es el oxígeno del modernismo: nada hay tras esos muros, ninguna teoría a la que acudir, ninguna voz para entonar; ahora toda autoridad ha perdido pertinencia.
  • Entonces, nuestra fortaleza resulta que emana de nuestra debilidad; cabe en nuestro entendimiento, aunque el presente es arisco, que el mayor don es la infidelidad.
  • Es hora de exiliar la racionalidad fundante, de olvidar la lógica un poco infantil de causalidad, de admitir que en lo humano no cabe teoría, que nosotros no nos dejamos apresar como las matemáticas o la física. Siempre hemos sido y seremos impredecibles.

Nihilismo


  • Por mi parte desconfío de los seres que muestran seguridad y contundencia, siempre creo que hay detrás un fraude, un mamífero que sabe cómo actuar en sociedad.
  • Decante; voces que se muestran firmes en todos los asuntos, pueden ser expertos en un ámbito o ciencia pero eso no significa que lo sean en todo, es más, demuestra contrariedad. Sólo se llega a ser experto al final de la vida y en una pequeña parte de una ciencia pero vivir aferrado a sus propias convicciones fuera de ese área es tozudez; porque el firme de todo cree que ya ha conocido suficiente, que no necesita aprender más; por tanto no escucha a nadie, sus opiniones dejan de crecer; vive sin enterarse de la vida.
  • Tú vas por la vida firme en tus ideales; posees una voz fuerte, pericia en el lenguaje y una multitud ingenua, por tanto tu actitud enardece. Por tu talante convences; ese es el riesgo, el abismo que se esconde detrás de una imagen. La contundencia es, en la mayoría de los casos, un espejismo.