jueves, 7 de abril de 2011

La noche

Nunca suspiré y ahora me soy infiel,

tan lejana como la opalina estrella

causante de mi traición.

Pareces dispuesta a llenar la eternidad.

Dejame escribirte sin que tú lo adviertas, sin que tú lo sientas.

Sé, pues, la musa soberana de mis palabras,

la reina de mis conceptos

y condúceme a explorar la inmortalidad.

domingo, 3 de abril de 2011

Papel

Una vez amé con agrado un papel,

deslicé palabras por su piel,

me perdí, sangré, sonreí

y algunas veces... me enamoré.

Ahora lo desecho en el cesto

Y con él, me arrojo al averno.