miércoles, 29 de diciembre de 2010

Iluminación del personaje y ciclo de andar



Programa:  Maya, renderizado con mental ray
Mi intención es combinar las luces del personaje con las del escenario.  El personaje leva 4 point con un decaimiento cuadrático y una intensidad que oscila entre 7 y 9,  el escenario lleva 3 point para las luces laterales, otra para chimenea y 3 spot en el techo, todas con decaimiento cuadrático.
Quería también probar el ciclo de andar ya que mi rig tiene errores y además el pesado me ha traído unos cuantos problemas. Siendo optimistas, por hoy no me desagrada, esperemos que mañana me parezca indigno ya que eso supondría una evolución.
He tenido problemas con la capa del AO, sobre todo, por los ojos del personaje. Al final me decanté por colocarlos en otra capa de AO ya que en el render me salían negros.


También he subido el video a vimeo ya que rendericé en HD720

domingo, 26 de diciembre de 2010

Reinos de los Soner (Perfidia)

  • En el tren le vi, sus ojos oscuros y una mirada que reclamaba atención. Seguí su juego, pues qué otra cosa iba a hacer. Nos miramos repetidas veces hasta que no aguantamos y empezamos a reír. Estábamos uno enfrente del otro, rumbo los dos a Disiades. Qué casualidad -le exclamé- me bajo en esa estación. Empezamos una animada charla, a las dos horas ya sabíamos todo el uno del otro. Una vez en la estación, nos dimos el código de contacto y nos marchamos cada uno a nuestros cometidos.
  • A los dos días recibí un mensaje, -quedamos debajo del árbol 59 a las 3:00 PM- le respondí: -allí estaré- Al verle se genero un inesperado y apasionante beso, después percibí terror en sus ojos, parecía inquieto. Pasados unos minutos y tras el emocionante encuentro; cerró sus ojos, respiró hondo, agachó la cabeza y me declaró que lo habían acusado de sabotaje a los sistemas centrales y de asaltar las políticas de los BioSoner, iba a ser ejecutado. Seguramente le enviarían a morir a uno de los planetas secos. La situación me paralizó el cuerpo, no lo conocía pero ya le amaba, no sabía el porqué y no me importaba, sólo quería que él viviera, que siguiera existiendo para mí. Le miré aguantando las lágrimas y decidí sin demora ayudarle en lo que fuera posible, teníamos que evadir de alguna manera esa injusticia. El confesó que había una salida pero que debería arriesgar mi vida. Le exclamé que cualquier sacrificio era poco.
  • Había una salida, introducirme en el sistema y anular la sentencia, así lo hice, puesto que yo era una de las encargadas de los portales de reclusión de personal, tenía acceso a todo tipo de información. Tras eliminar su sentencia, fui arrestada. Se me acusaba de complicidad y sabotaje. Ahora estoy en un planeta seco: aislada de mi mundo, sola, sin él y sin saber a qué me voy a enfrentar. De momento he encontrado una cueva y parece segura.
  • Desde una nave cercana a uno de los planetas secos, Fidiades, él apuesto joven, la observa. Al percibir la abismal tristeza en su mirada, el Maestro, le imparte una nueva máxima -Fidiades, exilia cualquier remordimiento de conciencia pues supone una traición a tus acciones, esa joven incauta hubiera sucumbido a cualquier caballero. Ahora en plena guerra debemos vigilar a nuestros amigos como si fueran nuestros enemigos, mas su condena supone un ejemplo para nuestro pueblo. Un reino débil es un reino muerto.
  • Fidiades le respondió: - Maestro, no sé qué me sucede, no sé por qué me está afectando, de cientos de condenados sólo ella. Pido perdón por sentir, pido perdón por ser débil, Maestro.

sábado, 25 de diciembre de 2010

Renovando

  • Me prohibí absolutamente la música romántica. Es un arte ambiguo, que me pone nervioso. No tiene seriedad alguna y apaga la alegría espiritual. Además, fomenta todo tipo de deseos poco claros y envidias innecesarias. (Nietzsche) 
  • Estaba tan alimentada de vulgarismos que decidí, harta de tanta trivialidad, renovar. Tal como afirmar los sabios (dejémonos de intentar cambiar a los demás, aquí los únicos que cambiamos somos nosotros mismos) 
  • Arrojé como cuan despojo todo aquello que me debilita, aquel idealismo vahído. Me liberé del pesado ensueño pues me estaba carcomiendo la piel. Ya basta, me dije a mí misma, no he nacido para cargar con tan pesado cometido. Entonces, se presentó un vacío, todo horizonte estaba despejado. Insólito era el mundo, no necesitaba de nadie para admirarlo. Sin embargo, como todo vacío es débil, teme no ser nada y a veces se colma de porquería. Por esta razón, selecciono todo aquello que se introduce en mi consciente; cine empalagoso y exhibicionista, la música romántica y la literatura vehemente son exiliados de mi ámbito. Nos impregnamos con tanta naturalidad de todo lo que nos rodea que acabamos por ser iguales: deseando lo mismo, soñando lo mismo, odiando lo mismo, caminando por las mismas sendas e incluso despertando con el mismo ahogo.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Equivocaciones

  • Frecuentemente nos encontramos con esta clase de eruditos: personas que poseen sólidos y profundos conocimientos de una ciencia pero que no logran transmitirlos, no consiguen entusiasmar a los demás. En cambio, con menos frecuencia coincidimos con personas que quizás no manejan tanta información pero que ostentan la habilidad de comunicar y generan esa impaciencia por aprender.
  • Por supuesto me equivoque pero últimamente he coincidido con ese tipo de intelectuales, los cuales por distanciamiento social se ahogan cuando se alejan de su ámbito o ciencia.
  • Ese actuar social descuidado, esa universidad de la calle, esa falta de reflejos ante una frase coloquial y en la cual te contestan con una repetición de la misma. Al parecer tanta especialización, tanto estudio les distancia de ese choque diario con las personas. Resultan pedantes y aburridos para sus camaradas, se han perdido la interacción social, esas máximas de Grice. De ninguna manera afirmo que algunos intelectuales te conduzcan a su terreno, sino más bien su particular forma de ser cortés o intentar ser tu hablante, a veces, despierta esa nostalgia y quizás desees estar en otro lugar.
  • En el otro lado nos encontramos con otro tipo de personas (para mí las más eficacez) la más adaptada que aunque sean o no eruditos, y no por ello, tan intelectuales (quién sabe qué será eso, según Steiner, una persona que lee con un bolígrafo en la mano) consiguen adaptarse con más pericia. Perteneciendo a distintas disciplinas te encuentras divagando temas fascinantes, todos vistos desde perspectivas diferentes, de ahí que emerjan ideas recurrentes. Tú aprendes de ellos y te satisface que ellos también disfruten con tu manera de ver el mundo
  • Para finalizar: aclararé el concepto de adaptación, ya que es un término ambivalente. De ninguna manera defiendo la docilidad como forma de adaptación, ni mucho menos, sino las formas de enfrentarse al mundo. No tiene nada que ver adaptarse con dejar de ser uno mismo.

jueves, 16 de diciembre de 2010

La especialización

  • Concepto ahora incuestionable, quizás por ingenuidad me nutrió tanto tiempo. Confieso que fue laborioso de asimilar y reconozco, que aunque me disguste, es lógico. Tan lógico como la desdicha y la muerte. Ya no temo a la especialidad, ya no me azora disfrutar sólo de una disciplina; no, porque es una condición, obligación en este mundo del conocimiento acumulado. 
  • La especialización; cuanto más inmersos estamos en ella, más nos alejamos del resto; es necesario y lógico. No existe sustracción del tiempo, sino escasez de éste anhelado bien. Insuficiente para abordar todo el conocimiento que ostentamos. Quizás el tiempo nos ahogue, ahora bien, percibo que su único fin es liberarnos. Es un aliado.

Corderos

No soy un tirano
sólo soy un soberano
de cuantos me necesitan
yo me desatiendo
pues no soy un tirano
sólo soy un soberano
Amo la ventura
petulancia es mi armadura
gracias desidia
yo me la merezco
pues no soy un tirano
sólo soy un soberano.

Liviandad

  • Luchaba por una causa; yo creía en ella, me engrandecía, aunque a veces me aprisionara. Mi vida era el campo de batalla, deseaba morir allí, aspiraba a dignificar el imperio. Creía en algo superior, en un reino ilustrado, en un mundo civilizado; más sabio, más poderoso, más elevado. 
  • Era afortunado mientras confiaba; la vida era lucha, pasión y muerte. Cada día un nuevo reto, cada día descubría nuevos compañeros y cada día me encontraba más solo. Anduve con ellos demasiado tiempo, me habitué a su calor, pero también, me acostumbré a su pérdida. 
  • Miles de muertos vi ante mis ojos, hombres amados a lo que yo di muerte por clemencia. Supuse que en la vida, la mayor parte es desdicha, y en alguna ocasión, ventura. 
  • Un día abandoné la creencia, ya nada tenia sentido, me hundí en mí mismo y me sostuvo la tarea; un alma sin cuerpo, un ser sin sombra, unos ojos sin brillo. Así me sujeto el mundo hasta que caí en batalla, no me apeteció levantarme. Tendido sobre el suelo con los ojos cerrados, noté la lucha sobre mí, percibí el ahogo. Dormí unos tres días rodeado de cadáveres, ya nada me importaba. Era un hombre vació, quería que la muerte viniera a buscarme pero no llegaba, se retrasaba. De tanta espera me harté de aquel corriente lugar, así que, levanté la mirada y me dispuse a salir de ahí; concluí en un río y me sumergí. Percibí el gélido frío rodeando mi cuerpo, por primera vez, advertí que estaba vivo, había nacido de nuevo. 
  • Olvidé todo cuando era y me sumí en la demencia del espíritu libre, naturaleza y yo fusionándonos. La soledad embrujó mi espíritu, por primera vez, comprendía la vida sin sentido; no existía meta, ni objetivo, ni prisiones; sólo refugios. Todo el bosque era mi refugio, todo él, era mi gran mundo; el único reino digno

Lenguas

  • De 5.000 lenguas se prevé la desaparición de 4.500 en menos de 100 años. Si el lenguaje supone un pensamiento dado y nos hallamos observando como desaparecen las lenguas, entonces nos encontramos perdiendo alternativas de acudir a la realidad: pensamientos, perspectivas, transversalidad... eso es lo que nos brindan los dialectos. 
  • Quizás, nos hallemos en lo albores de nuestra menudencia, presenciando la construcción de una sociedad uniforme, una sociedad dominada por una misma cultura, por unos pocos idiomas, y en definitiva, por una sola idea.

La filosofía

  • La acción de vivir es destrucción de nuestras ideas mentales, nunca algo es como lo esperamos, en la mayoría de la veces nos acaba defraudando. Ahí está, todo lo que imaginemos siempre será mejor que la realidad, enfrentarse a la realidad y asimilarla es impropio de la filosofía. 
  • La filosofía la contempla, no la asimila como tal, sino que por su diseño siempre intenta forzarla; es una batalla entre lo que debería ser y lo que es. 
  • La realidad nos obliga a destruir nuestras convicciones. El mundo ideal se abandona hasta convertirse en un espectro de nuestras experiencia. Cuando se levanta la realidad, se ausenta uno de la vida; cuando se levanta la realidad, se sorprende uno de la vida.

Frialdad

  • ¿Cuál es la señal de la libertad realizada? No sentir vergüenza de sí mismo. El eterno retorno (Nietzsche)
  • Nunca me he sentido tan libre como cuando repienso en lo que he construido estos años; sembrar semillas, sembrar ideas. No esperéis nada de mí, no moveré un dedo para complacer a nadie, porque ahora soy completamente libre. Libre por deconstruir los sueños, nada hay puesto en mí, ninguna esperanza. 
  • Es muy gratificante; lograr esa independencia respecto a los mamíferos que nos importan es, en realidad, un caminar ligero por las calles. Somos libres de viajar hacia nuestros sueños, pero cuidado, sólo si son nuestros. En realidad es elevarse y caer sobre uno mismo

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Caen

Si un poeta quisiese mostrar la imagen realizada de la utopía del “amor universal de los hombres" tendría que describir un estado atroz y ridículo de que no se vio jamás ejemplo en la tierra; todos estaríamos mortificados, importunados y deseados, no por un solo hombre amante, como sucede ahora, sino por miles, y aún por todo el mundo, gracias a una tendencia irresistible que acabarla por maldecirse como se ha maldecido al egoísmo. (Nietzsche)
  • Ella lo admiraba. No sabia si era amor o desprecio a sí misma. Cada palabra, cada mirada era un obsequio, se reflejaba en él como tal demente ante su enfermedad. 
  • -Te amo y tú lo sabes, sólo tu presencia da sentido a mi vida, lo eres todo. Le murmuraba cada vez que estaban juntos. Afectado se sentía; al principio la relación le parecía natural pero ahora percibía que el apego de la joven, con la que yacía algunas noches, era demasiado pesado. 
  • Él la quería, pero no como ella deseaba; soñaba con un hogar y una familia, mas para él, era un absurdo. Cada vez que le explicaba su postura, ella levantaba un muro y, la discusión, detonaba en llanto. 
  • Se sentía solo ante ella, estaba demasiado alejada y su postura era inflexible, así que decidió dejarla. Ahora deambula por la calles preguntándose cuán diferentes eran, cómo pudo ser más fuerte el deseo a su temple. La muchacha bella y joven, criatura enfermiza capaz de cambiar al más singular de hombres, había desequilibrado sus convicciones; un dejarse llevar por la lujuria que casi acaba con su vida. Pues él, ser despejado de cualquier atadura, casi sucumbe a los deberes superficiales, casi abraza la auténtica muerte.