martes, 30 de noviembre de 2010

Desde entonces...

  • Los muertos se apilaban por las calles; mas decidieron, entre tanto caos, enterrar a las victimas también en la noche. Era una noche demasiado calurosa y demasiado oscura, mi paso lento y pensativo me alejó de la multitud que le lloraba. Levanté la mirada y resolví acercarme.
  • La noche en el cementerio me era inquietante; miraba las antorchas mientras caminaba en su dirección, de repente,  sentí un vacío bajo mis pies y caí en una zanja. Rápido me levanté y me dispuse a saltar para salir; en ese momento me di cuenta de que el agujero era más profundo de lo que había imaginado, la idea de estar sola en aquel lugar me desequilibro.
  • Imaginé los muertos a mí alrededor y recordé todas las historias de fantasmas, mi ritmo cardíaco estaba demasiado acelerado y el dolor torácico me nublaba la vista. Incluso así, continuaba saltando, sintiendo como la tierra se enterraba en mis uñas y soportando las violentas caídas con desdén. No obstante, el dolor físico era lo que menos me preocupaba.
  • Yo era aquel ratón asustado, temía que el más allá viniera a jugar conmigo; evoqué a  los peces de la quebrada, absorta veía como se ahogaban en la superficie. Me fundía en un mundo más alejado de éste, veía morir aquel pez mientras se tambaleaba buscando el río, ello probaba mi grandeza frente a su pequeñez. Ello me recordaba que habrá alguien instruyéndose con mi sufrimiento, alguien que me observe mientras yo combato la vida. Un apático ente se quedará absorto examinando la impotencia, no tendrá piedad así como yo no la tuve.
  • En un instante de claridad me sumí en la lógica y detuve el combate, adopté una pose de tranquilidad y equilibrio, decidí aquietar el miedo. A los pocos segundos escuché los pasos del cuidador, salté como tal caballo y agarré los pies del vigilante.
  • Me agarré como se adhiere la piel a la carne, le grité enloquecida que me ayudara. Por su parte, el guarda no hizo más que darme patadas como si yo fuera el fantasma y salir corriendo; evidentemente, dejándome en la zanja.
  • Allí permanecí hasta el día siguiente; desde entonces no tengo miedo, desde entonces la oscuridad es mi refugio, desde entonces medito en la noche.

martes, 23 de noviembre de 2010

Escenario 3D: iluminación interior

  • Ultimamente he estado sumergida en la iluminación ya que es un arte que no había disfrutado. Me parece embriagador y a la vez tremendamente complicado, sobre todo, porque en la escuela de cine se tarda 4 años en aprender a iluminar, nada es tan fácil como parece y nada sale de la nada. Para todo se necesita una cierta base.
  • El tratado de iluminación y render de Jeremy Birn, así como todos los tutoriales que tiene en la red han exterminado las ideas preconcebidas con que empecé mi inmersión en este nuevo universo.  La iluminación debe servir a la narración, formar parte del relato, y transmitir; al igual que la música o el guión,  la historia. La herencia que me ha dejado el autor.
  • En mi escenario he intentado simular la luz de las lámparas, todas las luces son spot con un decaimiento cuadrático y points para iluminar al personaje. 








lunes, 22 de noviembre de 2010

El alma

Ella es rebelde, ella se esconde en su transparencia y esquiva la mirada. Qué fácil es complacer y aceptar, seres errantes de puro imperfectos. Constante es su discurso, ser igual que siempre es detenerse en el camino, pero el camino aunque nos detengamos sigue su curso. El cuerpo envejece, el ser físico muere  y un cálido pensamiento se esconde en la muerte.

martes, 16 de noviembre de 2010

Choques

-Creo que estos personajes tiene calado
-No lo veo, carecen de personalidad, además son todos demasiado rígidos
Umm...
  • Sí, que te destrocen tus proyectos duele, ya que tú siempre vas a corroborar  tus postulados, en tu mundo happy todo cuadra, pero... a veces tu orgullo o el miedo a que tus proyectos pierdan la identidad te deslizan por mundos tiránicos, la idea se convierte en un pretexto y caes en el abismo de concebir a los demás como antagonistas y no como lo que deben ser, aportadores de ideas.

Integrarse sin dejar de ser uno mismo

  • ¿Las realidad? cada uno la interpretamos de manera diferente frente a los mismos estímulos, y ésto, por mucho que nos enfrente, más nos nutre. 
  •  Creo que entenderse con los demás mamíferos de esta especie es la tarea más ardua y esclarecedora que existe. Cabe decir que divertida y estimulante, supone un gran reto. Entender a cada ser, descifrar sus convicciones; por qué actúa de tal modo, traducir todo lo que compone al ser como tal y a su identidad, me parece un auténtico concierto.
  • Utilitarismo o simple búsqueda de la compresión; un conocerles para actuar a su modo, porque esa es la base de la integración. No confío en las ordinarieces de la sinceridad del ignorante. No creo que sea la única que prejuzga a cada momento. En cualquier conversación o contemplación, tu cerebro errante y engañoso, vive actualizando opiniones, por eso, la primera opinión no es determinante.
  • La conclusión embarca en la tolerancia; nadie sabe quien tiene razón aquí, ni tú mismo sobre ti, la razón quizás no exista, pero es tentador saborearla. Por eso temo a mis propias impresiones, todos somos válidos interlocutores, nuestras acciones están cimentadas en estímulos diferentes, ya que no todos sentimos lo mismo es imposible juzgar con los mismos postulados.
  • Creo que es un buen comienzo, un reconocer al otro y aprender de él, si él resuelve no aprender de ti, no es mi misión. Mi objetivo es nutrirme de todo cuanto me rodea y sorprenderme con cada ser humano.